domingo, 23 de noviembre de 2014

DIETA, VITAMINAS Y PIEL

En un antiguo episodio de la serie Star Trek, el capitán Kirk se encuentra con un viajero del espacio que transporta como carga a tres hermosas mujeres. De forma accidental, descubren que el secreto de su extraordinaria belleza es una píldora que toman a diario. Sin la píldora, las mujeres se sienten poco atractivas… envejecidas, están de mal humor…

El capitán, entonces, decide dar a las mujeres un placebo para demostrarles que la ilusión de sentirse más atractivas y jóvenes, está sólo en sus mentes. En la serie, ellas toman la pastilla placebo y se sienten jóvenes de nuevo.


¿Son los complementos alimenticios o las vitaminas contenidas en las cremas que nos ofrecen para mejorar el envejecimiento de la piel un placebo?

Sabemos bien que una alimentación deficiente puede provocar enfermedades de la piel. El escorbuto es una de ellas; producida por déficit de vitamina C, hace que la piel y el pelo sean más frágiles y que sangren las encías. O el déficit de ácidos grasos esenciales que provoca eczemas parecidos a los de los pacientes atópicos.

Lo que no sabemos con total certeza es si una persona que se alimenta correctamente y que, por lo tanto, está bien nutrida puede mejorar aún más su aspecto tomando un mayor aporte de nutrientes en forma de preparados comerciales.

Habría que precisar mejor cuales son las cantidades diarias necesarias para una correcta nutrición y comprobar si realmente alcanzamos esas cantidades con nuestra dieta habitual. Normalmente lo que vemos en lo envases de alimentos como CDR (Cantidad Diaria Recomendada), son las cantidades que se consideran mínimas y hay autores que consideran que estas no son suficientes. Además las necesidades cambian con la edad, el sexo, el embarazo, la situación personal de cada uno, etc.

Sí se sabe que tanto la glicación como la oxidación, son procesos que afectan y contribuyen al envejecimiento.

La glicación se produce cuando una molécula de azúcar (glucosa o fructosa) se une a proteinas o grasas. Es algo que ocurre con el envejecimiento y está implicado en enfermedades como cataratas, disminución de la contractilidad cardíaca, disminución de la elasticidad de la piel, diabetes, etc.

La glicación puede se externa o interna, es decir, podemos ingerir productos que ya han sufrido este proceso o puede ocurrir en nuestro organismo.

Cuando cocinamos a temperaturas elevadas, los azúcares se unen a proteinas y grasas originando lo que conocemos como productos de glicación avanzada AGE. Por ejemplo carnes a la brasa muy hechas, o el pan demasiado tostado, refrescos de colores obscuros, etc, etc.

Estos productos son proinflamatorios y se acumulan en nuestro organismo favoreciendo enfermedades neurodegenerativas, diabetes, fibrosis pulmonar, etc.

Los que conocemos como productos finales de glicación avanzada (AGE son las iniciales en inglés) son muy estables y difíciles de erradicar del cuerpo. La glicación afecta a la elastina y colágeno provocando un daño casi imposible de reparar. Esto empeora con la exposición a radiaciones ultravioletas.

Hay alimentos que contienen altos niveles de AGEs, pero también hay alimentos que inhiben la producción de AGE, como la canela, el clavo, orégano, pimienta de Jamaica, y otros.

Una dieta con bajo índice glucémico (baja en azúcares) puede reducir los niveles de glucosa en suero, inhibiendo la formación de AGE.

El resveratrol es una sustancia derivada de la fermentación de la uva roja, es un potente antioxidante y también se ha demostrado que tiene efecto antiaging al modular las sirtuinas.

Otras sustancias que puede inhibir la formación de AGE son aspirina, carnosina, metformina, y el ácido alfa-lipoico. Algunos cosméticos antienvejecimiento están incorporando carnosina y ácido alfa lipoico. No está claro si su aplicación tópica tiene efecto sobre la glicación ya existente o es sólo preventivo.

La protección solar sí que tiene efecto inhibidor sobre la glicación de la piel y debe ser utilizado diariamente por muchas razones, incluida la prevención del cáncer de piel.

El envejecimiento acelerado por glicación es un fenómeno relativamente nuevo, ya que el uso de agentes aromatizantes (como el jarabe de maíz de alto contenido en fructosa) y otros similares, existen en nuestra dieta desde hace sólo unos 50 años.

Oxidación.

El daño oxidativo es inevitable ya que vivimos en un entorno rico en oxigeno, necesario para la vida humana. Es paradójico que en cada respiración el oxigeno que nos da la vida va oxidando nuestros tejidos y conduciéndonos hacia la muerte.

Pero… tranquilos, hemos desarrollado mecanismos que retrasan este daño.

La radiación ultravioleta del sol también produce especies reactivas del oxígeno.

El antioxidante primario en la piel es la vitamina E, esto lo hace con ayuda de la vitamina C, que se considera un antioxidante secundario. Estas vitaminas, junto con la vitamina A que también contribuye, tienen que ser ingeridas con la dieta.

En cuanto a los productos que aplicamos sobre la piel, todos los principios activos contenidos en los cosméticos entran dentro de alguna de las siguientes categorías: Vitaminas, lipidos, hidratantes, productos botánicos, metales, exfoliantes, peptidos, antioxidantes, factores de crecimiento y fotoprotectores.

Las vitaminas más usadas en los cosméticos son: E, C y B. (No comentamos aquí el resto de principios activos como retinoides, etc)

La vitamina E (como hemos visto antes), es un potente antioxidante y tiene también acción fotoprotectora. No puede fabricarla nuestro cuerpo, así que tenemos que ingerirla a través de alimentos como verduras frescas, aceites vegetales, cereales y nueces.

La vitamina E es el mayor antioxidante celular y es uno de los principios activos más usados en cosmética. Se llama vitamina E por la palabra inglesa “Eight” (ocho) ya que la componen cuatro tocoferoles y cuatro tocotrienoles. En el ser humano, la forma más abundante y potente es el alfa-tocoferol. Se utiliza en cosmética por su efecto fotoprotector, y de forma oral en dermatitis atópica como tratamiento adyuvante. Junto con la vit C, se usa también, en preparados tópicos despigmentantes.

Tanto la vitamina E como la C son antioxidantes que evitan entre otras cosas el daño de las radiaciones solares sobre la piel, de ahí que se consideren “fotoprotectores”. Aplicada sobre la piel antes de la exposición a radiaciones ultravioletas, reduce las reacciones inflamatorias y los daños a largo plazo como fotoenvejecimiento y cáncer de piel.

No se ha demostrado que la suplementación de la dieta con más vitamina E aumente sus efectos fotoprotectores sobre la piel.

La mayoría de plantas y animales son capaces de sintetizar vitamina C, no así el ser humano que tiene que adquirirla a través de la dieta. Se encuentra principalmente en frutas (cítricos) y vegetales. Tomar suplementos de vitamina C, no hace que haya un gran aumento de esta en la piel, aplicarla sobre la piel en las concentraciones adecuadas si puede ser beneficioso.

La vitamina C también es necesaria para la síntesis de colágeno, por eso cuando se padece escorbuto ( un déficit de ingesta de vitamina C) la piel se hace más frágil con sangrados frecuentes, entre otros síntomas.

Se ha comprobado que aplicar cremas con vitamina C aumenta la producción de colágeno.

Las cremas fotoprotectoras sólo bloquean un 55% de radicales libres originados por las radiaciones UVA, que pueden provocar, entre otros, cáncer de piel. Por eso estas deben usarse junto con cremas que contengan vitaminas antioxidantes.

Las cremas con vitaminas deben usarse a diario y antes de la exposición al sol.

La vitamina B también se utiliza en dermatología en forma de vitamina B3 (niacinamida) y provitamina B5 (pantenol), por ejemplo en el tratamiento del acné. Sus usos cosméticos incluyen el tratamiento de la piel seca y fotoenvejecida, manchas, flacidez, etc.

El déficit de vitamina B3 (nicotinamida o vitamina PP) provoca una enfermedad conocida como pelagra, en la que son característicos los eczemas entre otro síntomas.
.......


En definitiva, lo que es cierto es lo que todos intuimos de una u otra forma, que la gente que no come bien, no tiene buen aspecto y que las cremas son una ayuda para vernos mejor.


Os dejo la lista de Spotify (Café, libros...) que ha esto sonando mientras escribía este post

sábado, 27 de septiembre de 2014

MENOPAUSIA

“One day I woke up and there was a 70-year-old woman in my bed”.
Gloria Steinem

A esa hora en la que el sol nos recuerda que siempre hay una nueva oportunidad y Venus brilla aun con nitidez en el cielo, bajó las escaleras de su casa para tomar el mejor café del día. Todo estaba igual que siempre. La luz amarilla de una bombilla iluminaba la cocina.

Era la mañana de su 45 cumpleaños. Abrió el portátil… y aquél correo en el que le pedían que escribiera sobre la menopausia, le trajo a la cabeza la imagen del cuadro de Edvard Munch, “El Grito”…

Supuso que en cierto modo se trataba de una premonición. A veces tenía corazonadas. Aunque en aquel momento intentó no pensarlo así, ese ejercicio mental no bastó para detener la corriente que había empezado a engullirla… Estaba envejeciendo.

Si las predicciones eran correctas viviría hasta casi los 100 años… ¿Significaba esto que debía pasar la mitad de su vida asustada? Unas semanas antes se había descubierto a si misma comparándose con actrices famosas de su misma edad. Por un momento temió que aquel día marcase el inicio de un inexorable proceso de decadencia… ¿Era aquello una cuenta atrás?

Nunca lo había pensado así, pero ahora era consciente de su inevitabilidad… como si los hilos del destino la arrastrasen de repente hacia una situación nueva…

No estoy preparada…

En la sociedad occidental, envejecer se estaba convirtiendo en un estigma. ¿Por qué no podía ser algo enriquecedor? Una época de crecimiento… ¿Acaso no comenzamos a envejecer en el momento en que nacemos?

Un artículo que había leído recientemente, llegaba a la conclusión de que el cerebro de las personas entre 35 y 65 es mucho más elástico de lo que se creía. A esa edad, podemos establecer mejores conexiones neuronales. Recordó entonces que Churchill había sido primer ministro con 66 años y que algunos arquitectos habían realizado sus mejores obras a los 80…

Abrió un documento nuevo en el portátil y escribió: “El envejecimiento de la piel a partir de los 50. Menopausia.”

La cabeza empezó a darle vueltas…


…….....
Nacemos con un número determinado de foliculos en los ovarios. La menopausia llega en el momento en que estos se agotan y los ovarios dejan de funcionar. En la mayoría de las mujeres occidentales ocurre entorno a los 50 años (de los 35 a los 55). Y no es de un día para otro. Una paciente me comentaba en una ocasión que los ovarios son como una bombilla que antes de apagarse del todo “chisporrotea”.

La perimenopausia o climaterio puede comenzar varios años antes. Los ciclos se hacen irregulares y los niveles de estrógenos descienden. Se puede decir que durante el climaterio, los ovarios funcionan a medio gas.

Durante estos años previos a la menopausia, aparecen episodios de sudoración y calor, los famosos sofocos, problemas para dormir y alteraciones del estado de ánimo (depresión), además de cambios en la mucosa vulvovaginal que puede favorecer inflamaciones en la zona.

La esperanza de vida de las mujeres en España es de 85 años, así que vivimos casi un tercio de nuestra vida en la menopausia.

Las alteraciones hormonales dan lugar a cambios en casi todos los órganos de nuestro cuerpo… ( urogenitales, cardiovasculares, riesgo de fracturas por osteoporosis, etc), y por supuesto cambios en la piel.

MENOPAUSIA Y PIEL
El envejecimiento fisiológico se acelera durante la menopausia. Se enlentece la división celular, hay cambios degenerativos en el tejido conectivo, atrofia, disminución de la capacidad de reparación de los tejidos, etc. Aumenta de forma muy evidente la laxitud de la piel, sobre todo en mujeres que no están con tratamiento hormonal sustitutivo. Al haber menos colágeno, la piel es más fina, menos elástica. El 5 % del colágeno se pierde durante los primeros 5 años tras la menopausia.

La síntesis de proteínas, en particular la de colágeno y elastina, está parcialmente controlada por los estrógenos. Los bajos niveles de estrógeno hacen que haya una menor producción y reparación de colágeno y elastina en la dermis. Esta falta de reparación es muy importante cuando la piel se expone a la luz ultravioleta (UV). Los rayos UV son dañinos para el colágeno, y si perdemos nuestro mecanismo de reparación, entonces perdemos la elasticidad de nuestra piel.

El que haya menos andrógenos también produce cambios en la piel, a nivel de glándulas sebáceas, aparece acné climatérico, hidradenitis (acné en pliegues), rosácea. Disminuye el vello de axilas y pubis.

La piel de la zona urogenital es especialmente sensible a los cambios hormonales ya que es donde hay una mayor cantidad de receptores estrogénicos.

Los estrógenos estimulan los depósitos de grasa en el cuerpo de la mujer; durante la menopausia tiene lugar una redistribución de estos depósitos. Disminuye la grasa en zonas como cara, piernas, brazos y mamas, aumentando a nivel de abdomen, nalgas y muslos.

Los estrógenos también controlan el funcionamiento de los melanocitos que son las células encargadas del color de la piel. Durante la menopausia , el número de melanocitos disminuye, dejando la piel más desprotegida frente a las radiaciones UV. Al mismo tiempo estos melanocitos pierden el control sobre la producción de melanina y aparecen lentigos o manchas de la edad.

ALTERACIONES/ENFERMEDADES DERMATOLÓGICAS DEBIDAS A LA MENOPAUSIA
Mayor frecuencia de infecciones vulvovaginales debido a cambios en el ph y en el sistema inmune cutáneo.

Atrofia vulvovaginal que tiene un gran impacto sobre la calidad de vida. El epitelio más fino debido al descenso de estrógenos es también más irritable. Deben evitarse los jabones agresivos y usar emolientes y lubricantes si son necesarios. La atrofia desaparece en una a dos semanas con tratamiento hormonal sustitutivo. También pueden usarse estrógenos aplicados en la zona.

Otros problemas dermatológicos: candidiasis, infecciones por estreptococos, liquen plano erosivo (que hay que vigilar por la posibilidad de carcinoma epidermoide asociado a las ulceras de larga evolución), vulvitis de células plasmáticas, liquen escleroso y atrófico (que da lugar a un endurecimiento y engrosamiento progresivo de las estructuras genitales).

Es frecuente que las mujeres sufran vulvodinia durante la menopausia. Es una sensación de picor muy intenso o incluso dolor, sin una causa aparente y que les impide mantener relaciones con normalidad. Muchas veces es de origen neurológico. Para tratar este problema se usan los mismos fármacos que en otros dolores neuropáticos (antidepresivos como amitriptilina, anticonvulsivantes como carbamazepina o valproato sódico).

A nivel del pelo, la menopausia provoca aumento del vello facial y disminución del vello púbico y axilar debido a la acción de la testosterona. Aunque es algo fisiológico, si el aumento de vello facial es muy intenso, hay que descartar otras causas como tumores.

El pelo de la cabeza sufre miniaturización y la línea de implantación del cabello se retrasa con lo que las mujeres postmenopáusicas tienen alopecias similares a las del hombre y pueden presentar un tipo de alopecia que se conoce como Alopecia Frontal Fibrosante, cicatricial e irreversible y que puede afectar a las cejas.

Los sofocos son la sensación brusca de calor junto con sudoración profusa que puede acompañarse de palpitaciones y problemas para dormir… son típicos de la premenopausia. El enrojecimiento afecta no solo a la cara, sino también al cuello, tórax, abdomen… suelen desaparecer unos años después de la menopausia y no se conoce su causa.

La piel de las palmas de manos y las plantas de los pies se hacen más gruesas y con tendencia a formar grietas, sobre todo si hay exceso de peso.
La menopausia se asocia a menudo a inflamación de las encías y periodontitis que puede revertirse con tratamiento hormonal.

TERAPIA HORMONAL SUSTITUTIVA. ¿SI o NO?
El tratamiento hormonal sustitutivo puede mejorar algunas de las propiedades mecánicas de la piel y puede ralentizar el proceso de envejecimiento intrínseco. Aunque no tiene influencia sobre las otras formas de envejecimiento, como el provocado por el sol (fotoenvejecimiento), o el medioambiente (contaminación, tabaco, etc)

Está demostrado que tiene múltiples beneficios para prevenir la atrofia urogenital, los sofocos, la osteoporosis y los síntomas depresivos. A nivel de la piel también previene los cambios degenerativos, mejorando sus propiedades biofísicas.

Este tipo de tratamiento puede presentar efectos adversos como son posibles alteraciones de la respuesta inmune que favorece el desarrollo de enfermedades autoinmunes como Lupus.

Pero el decidir si recomendar o no estos tratamientos, es más complicado desde que se publicaron estudios que relacionaban la Terapia Hormonal Sustitutiva con un mayor riesgo de cáncer de mama. Estudios posteriores al 2002 han comprobado que esto sólo es así cuando se usa medroxiprogesterol y que si se usa 17-beta estradiol (en forma de parches de absorción transdermica) y noretindrona acetato ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, fracturas, etc, sin aumentar el de cáncer de mama.

……..


Poder disfrutar de una vida larga, ya sea a través de una serendípia genética, o gracias al estilo de vida que hemos llevado o por pura suerte, es un privilegio.

Woody Allen decía que él no tenía nada en contra de envejecer ya que nadie había encontrado una manera mejor de no morir joven.

domingo, 21 de septiembre de 2014

HIPERHIDROSIS. ACTUALIZACIÓN

Al caer el día me encontré corriendo por una calle nueva. No solía pasar por allí. Era una avenida limpia, bien asfaltada que discurría junto al mar, flanqueada de largas palmeras a ambos lados. Las casas eran grandes, rodeadas de jardines.

El aire que entraba en mis pulmones a aquellas horas era puro, libre de todo rastro de polución.

Detuve mi carrera, busqué un banco frente al mar y me senté levantando la cara para recibir el frescor de la brisa... y ese olor inconfundible…

Apenas había cerrado los parpados cuando escuché unos pasos que se detenían junto a mi. Abrí los ojos y descubrí a una mujer sentada a mi lado. Sus ojos verdes, un inmenso verde obscuro, como las palmeras que nos rodeaban se posaron en mi camiseta.

Sudaba... algunas gotas resbalaban por mi espalda…

Escuché su voz.

-Apenas sudas. No como yo. Sudo a todas horas, en verano y en invierno, me mueva o esté quieta. Sobre todo cuando estoy nerviosa…

El verdor de sus ojos se hizo más intenso, el naranja del aire se obscureció.

-Que me suden las manos o la cara es a lo que más temo. Lo peor es tener que dar la mano a alguien.

El cielo sobre nuestras cabezas se teñía de naranja… Era una sensación curiosa, esa impresión de hundirme en un color… en una atmosfera densa…

Un mar en medio del cual yo soñaba… soñaba y me hundía… descendía lentamente sin mojarme, sin llegar a ahogarme a pesar de mi inmovilidad, a pesar de no mover las manos ni los pies.

Sentí los párpados cada vez más pesados y su voz, suave... blanda... volvió a resonar en mis oídos...

-Estás cansada.

-Sí.

………....

Llamamos hiperhidrosis a la sudoración excesiva, mucho más de lo que necesitamos para nuestra termorregulación.

Puede ser primaria, o sin causa alguna, o secundaría a medicamentos y enfermedades que hay que descartar.

Las personas con hiperhidrosis primaria normalmente sudan en exceso a nivel de una zona localizada, como axilas, manos, pies o cara.

Es un problema que puede afectar a la calidad de vida de quien la padece. Muchos pacientes empapan la ropa y tienen que llevar ropa de repuesto para cambiarse cuando están en el trabajo o cuando salen.

Además, la piel se macera por la humedad continua, lo que puede provocar un crecimiento excesivo de bacterias y hongos. Esto origina intertrigo (irritación) en las axilas, así como bromhidrosis (mal olor del sudor), queratólisis punctata (infección de las plantas de los pies), etc

También puede ser un impedimento para la realización de tareas cotidianas: alguien con las manos continuamente mojadas, puede tener dificultad para manejar dispositivos de su trabajo, escribir sin mojar el papel, conducir, e incluso mantener en brazos a un bebe.

¿Qué podemos hacer?

Los productos tópicos son la primera línea de tratamiento de la hiperhidrosis focal primaria. Los antitranspirantes tópicos son más eficaces para tratar la sudoración axilar, aunque también se pueden usar en las palmas de las manos, plantas de los pies, y en la cara y cabeza.

El cloruro de aluminio es el más utilizado. La forma parcialmente neutralizada, es lo que contienen los desodorantes cosméticos, mientras que el aluminio hexahidratado se utiliza en los productos de uso médico.

¿Cómo funcionan estos productos?

Las sales de aluminio provocan la obstrucción de la glándula sudorípara ecrina a nivel de su salida a la superficie de la piel. Lo hacen por un mecanismo de precipitación con los mucopolisacáridos.

En principio, no dañan las células. Sin embargo, estudios histológicos a largo plazo de glándulas ecrinas en pacientes tratados con estas sales de aluminio de forma continua han demostrado la destrucción de algunas células secretoras. Esto explica por qué el uso continuo de estos productos hace que cada vez se necesiten con menos frecuencia.

Para que sean más eficaces, deben aplicarse por la noche y con la piel seca.

El Glycopyrrolato es un fármaco anticolinérgico que se usa via sistémica (oral) para el tratamiento de la hiperhidrosis, y que también puede aplicarse sobre la piel cuando los anteriores no funcionan.

¿Usamos toxina botulínica para la hiperhidrosis?

La causa de la hiperhidrosis primaria no se conoce bien, pero se cree que es debido a una hiperactividad del sistema nervioso autónomo. Las glándulas sudoríparas ecrinas, que se encuentran en la dermis, están inervadas por fibras nerviosas simpáticas postganglionares y son estimuladas por el neurotransmisor acetilcolina. Por eso, cuando los tratamientos de uso tópico para la hiperhidrosis han fallado, la toxina botulínica, que bloquea este neurotransmisor, es una opción eficaz, segura y bien tolerada, aunque temporal.

¿Podemos tomar pastillas?

En el tratamiento de la hiperhidrosis lo primero son los tópicos. Los sistémicos se reservan para casos que no responden. Pueden utilizarse solos o en combinación con los anteriores, y los más usados son los anticolinérgicos.

¿Se puede operar la hiperhidrosis?

A nivel axilar, para mantener el control por un mayor tiempo o de forma permanente, existen procedimientos locales, tales como la liposucción superficial o legrado manual, o con cirugía local.

El tratamiento quirúrgico local en axilas, se divide en 3 categorías: (1) la escisión de la piel y el tejido glandular, (2) el curetaje o aspiración para eliminar las glándulas sudoríparas subcutáneas, o (3) una combinación de escisión de la piel limitada junto con la eliminación del tejido glandular.

Por último, la simpatectomía torácica endoscópica es una técnica quirúrgica reservada para el tratamiento de pacientes con hiperhidrosis palmar severa. Se trata de interrumpir la señal nerviosa que reciben las glándulas sudoríparas mediante el corte de la cadena ganglionar simpática a nivel vertebral.

No todos los pacientes pueden hacerse este tipo de intervención. Además la simpatectomía torácica endoscópica asocia una alta tasa de desarrollo de hiperhidrosis compensatoria, que consiste en un aumento de sudoración en otras zonas que es irreversible.


¿Qué novedades hay?

La toxina botulínica A que puede ponerse de forma tópica sin necesidad de inyectarla.
Agentes anticolinérgicos que han mejorado su acción tópica, disminuyendo así  los efectos adversos de su uso sistémico.
Aparecen dispositivos nuevos como láser, ultrasonidos, y radiofrecuencia que pueden reducir la hiperhidrosis local.


Existe una Sociedad Internacional de Hiperhidrosis (IHHS) fundada en 2003.


viernes, 15 de agosto de 2014

PRINCIPIOS INACTIVOS Y CONTROVERTIDOS: PARABENOS

Terminé de leerla y la dejé tal y como estaba antes. Doblada sobre la mesa. Olía ligeramente a un perfume que me recordó a alguien del pasado y sentí una punzada en el corazón. También el aroma desaparecerá algún día y ya no tendré más ese recuerdo cuando la abra. Pensé que esas cosas eran las más dolorosas...

Era una simple carta de consulta, en aquellos días pocos usábamos el correo electrónico. Me preguntaba sobre unas cremas, quería saber si debía comprarlas sin Parabenos, sin conservantes, si eran mejor "naturales"...

No se porqué aquella simple hoja de papel me trasladó tan lejos de allí...


Parabenos, Lauril sulfato sódico, Fragancias, ftalatos, etc, etc

Estos son algunos de los ingredientes que hay detrás de los productos que usamos para el cuidado de la piel y del pelo. Productos que añaden los fabricantes de cosméticos para cambiar las características de las cremas hidratantes jabones, champús y productos anti-edad. No tienen acción ninguna sobre la piel o el pelo. Se consideran “inactivos”.

¿Para qué sirven entonces? Sirven como conservantes, o para cambiar la consistencia y elasticidad de la crema o champú, para darle aroma o para enmascarar el olor desagradable de un principio activo, entre otras cosas.

Pero… ¿Son estos ingredientes inactivos tan malos como escuchamos decir por ahí?

Haced una búsqueda en Google sobre los parabenos, que son los conservantes más utilizados en cosméticos y productos de cuidado personal tales como jabón, champú, acondicionador y cremas hidratantes, y conseguiréis una mezcla de artículos educativos y de terror.

La explicación científica detrás de muchas de estos comentarios alarmantes, está a menudo tergiversada, ya que los efectos a los que se refieren no se producen necesariamente en el cuerpo humano.

Los temores que rodean el uso de parabenos y ftalatos, por ejemplo, se derivan de estudios realizados en líneas celulares en condiciones de laboratorio que no se dan en el ser humano. Comprueban el efecto de estos ingredientes en un solo tipo de células, lo cual no se puede trasladar a la complejidad de nuestro cuerpo, especialmente la piel, que es extraordinariamente compleja. Es sólo una fórmula matemática.

Mucho de lo que leemos en los medios de comunicación sobre estos productos, y que provocan tantas preocupaciones en los consumidores, se basan en estudios realizados in vitro o en ensayos basados en células aisladas. Estudios en humanos hay muy pocos, ni siquiera en animales.

En este post vamos a hablar sólo de parabenos, y dejaremos el resto para otro.
Los parabenos son ingredientes que se añaden a los cosméticos como conservantes. Son muy eficaces evitando que crezcan hongos y bacterias que podrían estropear las cremas y demás productos que usamos. Hacen que duren más y sean más seguros.

Cualquier producto que contenga agua es susceptible de estropearse por el crecimiento de hongos o bacterias. Esto podría podría hacer que apareciera moho, cambios de color, mal olor o que se inactivase su función. Bajo ciertas condiciones, un producto conservado inadecuadamente puede contaminarse y llegar a crecer dentro de él niveles perjudiciales de microorganismos. Por eso se añaden, entre otros, los parabenos.


Los parabenos son derivados de un acido (Acido para-hidroxybenzoico), que se encuentra de forma natural en pepinos, cerezas, zanahorias, arándanos y cebollas, entre otros. Se usan en cosmética desde hace casi 100 años. El cuerpo los trasforma rapidamente en otros similares a los que se encuentran en frutas y verduras y los elimina.

El acido para-hidroxybenzoico también se forma de manera natural en nuestro cuerpo por la descomposición de algunos aminoácidos. Los parabenos utilizados en cosmética son idénticos a los encontrados en la naturaleza.

El mito de los parabenos.

Se ha especulado sobre la posible relación entre parabenos y cáncer, sugiriendo que los parabenos pueden causar cáncer al actuar como estrógenos. Pero estudios posteriores han demostrado que esta acción es muy débil, tan débil que se ve sólo con dosis extremadamente altas; mucho mayores de las que estaríamos expuestos en condiciones reales de uso o incluso con un uso repetido.

De hecho, muchos productos presentes de forma natural en las plantas de las que nos alimentamos también tienen un efecto estrogénico débil cuando se estudian en condiciones de laboratorio. Se llaman fitoestrógenos y están en la soja y otras frutas y verduras. Algunos de estos fitoestrógenos, cuando se estudiaron en laboratorio en las mismas condiciones que los parabenos, dieron resultados similares.

De hecho, los parabenos son unas 10.000 veces más débiles que los fitoestrógenos de las plantas y unas 100.000 veces menos potentes que el estradiol, el estrógeno que produce de forma natural nuestro cuerpo.

Por eso, hoy hoy en día se considera que el uso de parabenos en cosméticos no produce alteraciones del sistema endocrino, ya que su acción, si la hay, es muy débil.


No sabemos si los otros conservantes que se han propuesto como alternativos son más seguros que los parabenos, de hecho, no parece que se hayan estudiado tanto como se ha hecho con los parabenos. Sin embargo, tenemos que respetar que muchos de nuestros pacientes estén preocupados por “el riesgo” de usar productos con parabenos e investigar para poder ofrecer alternativas.

sábado, 28 de junio de 2014

LA CHICA BARBUDA

El sábado por la tarde su madre condujo hasta la pastelería que habían abierto junto a la plaza del pueblo. Después de mirar detenidamente lo que había en el expositor, encargó una tarta de chocolate, la preferida de su hija. La tarta iría sin decoración. Sólo chocolate.

La dependienta la escuchó atentamente mientras ella le explicaba que era el cumpleaños de su hija, dieciocho, y que un problema hormonal le hacía tener exceso de pelo en la cara y engordar, y que aunque el azúcar se le disparaba de vez en cuando… “Un día, es un día…”

La pastelera era una mujer amable y la dejó hablar sin interrumpirla. La tarta estaría lista para el lunes por la mañana, con tiempo suficiente para la fiesta de la tarde. Sería una sorpresa.

El lunes por la tarde, la chica barbuda caminaba por una calle cercana a su casa. Iba sola, comiendo de una bolsa de patatas fritas. Con la cabeza baja. Intentaba no ver su propio reflejo en los escaparates. Al llegar al cruce, bajó de la acera sin mirar y un coche la golpeó. Cayó con todo su peso sobre el bordillo, la cabeza en la acera y las piernas en el asfalto. No podía levantarse. Lo primero que hizo, fue mirar para comprobar que nadie se reía de ella.

La chica barbuda no lloró. Al cabo de un rato se levantó e intentó seguir su camino pero una nube le tapó la vista y cayó de nuevo inconsciente. Por supuesto, nunca hubo fiesta de cumpleaños.

La madre, sentada junto a la cama del hospital, pensó que la vida había sido injusta con su hija. Fue un bebé regordete, de apetito voraz. Una niña preciosa y alegre. Al ir acercándose a la pubertad apareció el problema. Notaba el pelo más graso, le salían granos repartidos aquí y allá en toda la cara.

Y el vello.

El vello que se hacía cada vez más obscuro y visible.

Ella se dejaba el pelo a los lados de la cara intentando taparlo. Fue entonces cuando empezó a dejar de mirar al frente mientras andaba.

Al bajarle la primera regla, todo fue empeorando… La grasa, el acné, el vello de la cara y el peso… Y las burlas de sus compañeros de clase. El nombre se lo pusieron enseguida. Barbuda. Aunque se depilaba para ir a clase, se quedó con ese nombre. Lo escuchaba a lo lejos entre risas…

Un síndrome SAHA le habían dicho que tenía su hija. Y después de mirarla a ella misma detenidamente,  después de observar el poco pelo que tenía en la parte de delante de la cabeza, su evidente sobrepeso… aquel doctor le dijo: “Como usted… Puede ser constitucional…”

Al menos su hija no estaba perdiendo el pelo de la cabeza. Le habían dicho que los cuatro síntomas pocas veces se manifestaban a la vez.

……
El síndrome SAHA (Seborrea, Acne, Hirsutismo y Alopecia) o hiperandrogenismo femenino puede ser por exceso de andrógenos ováricos. Puede acompañarse de obesidad y acantosis nigricans, que es un obscurecimiento y engrosamiento de la piel del cuello, axilas e ingles. El exceso de andrógenos puede ser también de origen suprarrenal (síndrome de persistencia de la adrenárquia) o hipofisario (SAHA hiperprolactinémico). Es importante diferenciar el SAHA constitucional o familiar de los hiperandrogenismos de otro origen.

La tendencia a engordar es debida a un exceso de hormonas ováricas que muchas veces solo están en el limite alto. Por eso los análisis son normales. Tienen resistencia a la insulina que hace que esté elevada en sangre (hiperinsulinismo), aumentando la formación de andrógenos en el ovario y disminuyendo la hormona transportadora de estos. Todo esto hace que haya más andrógenos libres circulando y más signos de virilización…

Lo tratamos usando antiandrógenos sistémicos si están elevados y de forma diferente según el origen de los mismos. Si no están elevados, sólo tratamiento de los síntomas como el acné o el hirsutismo de la misma forma que lo haríamos en otros casos.

……
Miró a su hija, su pecho subía y bajaba bajo la sábana. Sintió miedo. Empezó a hablar consigo misma. “Está bien. Solo está dormida…” Puso su mano en la frente de ella y la dejó allí un instante. “Al menos no tiene fiebre…” Eso la consoló.

Esperó todo el día mientras se la llevaban y le hacían pruebas.


Desde la ventana, veía el parking del hospital. Los coches llegaban y se iban. Vio un coche que paraba y una mujer esbelta con un abrigo largo que se subía a el. Empezó a pensar que ella era esa mujer, y que conducía lejos de allí hacia el mar…